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sábado, 16 de agosto de 2008

Los cuatros sacerdotes aguardaban espectrantes. Sus ojillos vivaces iban del cielo estrellado en donde señoreaba la gran luna blanca, al espejo argentino del lago de Texcoco, en donde las bandadas de patos silenciosos bajaban en busca de los gordos ajolotes. Después confrontaban el movimiento de las constelaciones estelares para determinar la hora, con sus profundos conocimientos de la astronomía. De pronto estalló el grito.... Era un alarido lastimoso, hiriente, sobrecogedor. Un sonido agudo como escapado de la garganta de una mujer en agonía. El grito se fue extendiendo sobre el agua, rebotando contra los montes y enroscándose en las alfardas y en los taludes de los templos, rebotó en el Gran Teocali dedicado al Dios Huitzilopochtli, que comenzara a construir Tizoc en 1481 para terminarlo Ahuizotl en 1502 si las crónicas antiguas han sido bien interpretadas y parecio quedar flotando en el maravilloso palacio del entonces Emperador Moctezuma Xocoyótzin. -- Es Cihuacoatl! -- exclamó el más viejo de los cuatro sacerdotes que aguardaban el portento. -- La Diosa ha salido de las aguas y bajado de la montaña para prevenirnos nuevamente --, agregó el otro interrogador de las estrellas y la noche. Subieron al lugar más alto del templo y pudieron ver hacia el oriente una figura blanca, con el pelo peinado de tal modo que parecía llevar en la frente dos pequeños cornezuelos, arrastrando o flotando una cauda de tela tan vaporosa que jugueteaba con el fresco de la noche plenilunar. Cuando se hubo opacado el grito y sus ecos se perdieron a lo lejos, por el rumbo del señorío de Texcocan todo quedó en silencio, sombras ominosas huyeron hacias las aguas hasta que el pavor fue roto por algo que los sacerdotes primero y después Fray Bernandino de Sahagún interpretaron de este modo: "...Hijos míos... amados hijos del Anáhuac, vuestra destrucción está próxima...." Venía otra sarta de lamentos igualmente dolorosos y conmovedores, para decir, cuando ya se alejaba hacia la colina que cubría las faldas de los montes: "...A dónde iréis.... a dónde os podré llevar para que escapéis a tan funesto destino.... hijos míos, estáis a punto de perderos..." Al oir estas palabras que más tarde comprobaron los augures, los cuatro sacerdotes estuvieron de acuerdo en que aquella fantasmal aparición que llenaba de terror a las gentes de la gran Tenochtitlán, era la misma Diosa Cihuacoatl, la deidad protectora de la raza, aquella buena madre que había heredado a los dioses para finalmentente depositar su poder y sabiduría en Tilpotoncátzin en ese tiempo poseedor de su dignidad sacerdotal. El emperador Moctezuma Xocoyótzin se atuzó el bigote ralo que parecía escurrirle por la comisura de sus labios, se alisó con una mano la barba de pelos escasos y entrecanos y clavó sus ojillos vivaces aunque tímidos, en el viejo códice dibujado sobre la atezada superficie de amatl y que se guardaba en los archivos del imperio tal vez desde los tiempos de Itzcoatl y Tlacaelel. El emperador Moctezuma, como todos los que no están iniciados en el conocimiento de la hierática escritura, sólo miraba con asombro los códices multicolores, hasta que los sacerdotes, después de hacer una reverencia, le interpretaron lo allí escrito. ---Señor, -- le dijeron --, estos viejos anuales nos hablan de que la Diosa Cihuacoatl aparecerá según el sexto pronóstico de los agoreros, para anunciarnos la destrucción de vuestro imperio. Dicen aquí los sabios más sabios y más antiguos que nosotros, que hombres extraños vendrán por el Oriente y sojuzgarán a tu pueblo y a ti mismo y tú y los tuyos serán de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecerá devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses más poderosos. --- Dioses más poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? -- preguntó Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad. --- Así lo dicen los sabios y los sacerdotes más sabios y más viejos que nosotros, señor. Por eso la Diosa Cihuacoatl vaga por el anáhuac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan oír, las desdichas que han de llegar muy pronto a vuestro Imperio. Moctezuma guardó silencio y se quedó pensativo, hundido en su gran trono de alabastro y esmeraldas; entonces los cuatro sacerdotes volvieron a doblar los pasmosos códices y se retiraron también en silencio, para ir a depositar de nuevo en los archivos imperiales, aquello que dejaron escrito los más sabios y más viejos. Por eso desde los tiempos de Chimalpopoca, Itzcoatl, Moctezuma, Ilhuicamina, Axayácatl, Tizoc y Ahuizotl, el fantasmal augur vagaba por entre los lagos y templos del Anáhuac, pregonando lo que iba a ocurrir a la entonces raza poderosa y avasalladora. Al llegar los españoles e iniciada la conquista, según cuentan los cronistas de la época, una mujer igualmente vestida de blanco y con las negras crines de su pelo tremolando al viento de la noche, aparecía por el Sudoeste de la Capital de la Nueva España y tomando rumbo hacia el Oriente, cruzaba calles y plazuelas como al impulso del viento, deteniéndose ante las cruces, templos y cementerios y las imágenes iluminadas por lámparas votivas en pétreas ornacinas, para lanzar ese grito lastimero que hería el alma. -----Aaaaaaaay mis hijos.......Aaaaaaay aaaaaaay!---- El lamento se repetía tantas veces como horas tenía la noche la madrugada en que la dama de vestiduras vaporosas jugueteando al viento, se detenía en la Plaza Mayor y mirando hacia la Catedral musitaba una larga y doliente oración, para volver a levantarse, lanzar de nuevo su lamento y desaparecer sobre el lago, que entonces llegaba hasta las goteras de la Ciudad y cerca de la traza. Jamás hubo valiente que osara interrrogarla. Todos convinieron en que se trataba de un fantasma errabundo que penaba por un desdichado amor, bifurcando en mil historias los motivos de esta aparición que se transplantó a la época colonial. Los románticos dijeron que era una pobre mujer engañada, otros que una amante abandonada con hijos, hubo que bordaron la consabida trama de un noble que engaña y que abandona a una hermosa mujer sin linaje. Lo cierto es que desde entonces se le bautizó como "La llorona", debido al desgarrador lamento que lanzaba por las calles de la Capital de Nueva España y que por muchos lustros constituyó el más grande temor callejero, pues toda la gente evitaba salir de su casa y menos recorrer las penumbrosas callejas coloniales cuando ya se había dado el toque de queda. Muchos timoratos se quedaron locos y jamás olvidaron la horrible visión de "La llorona" hombres y mujeres "se iban de las aguas" y cientos y cientos enfermaron de espanto. Poco a poco y al paso de los años, la leyende de La Llorona, rebautizada con otros nombres, según la región en donde se aseguraba que era vista, fue tomando otras nacionalidades y su presencia se detectó en el Sur de nuestra insólita América en donde se asegura que todavía aparece fantasmal, enfundada en su traje vaporoso, lanzando al aire su terrífico alarido, vadeando ríos, cruzando arroyos, subiendo colinas y vagando por cimas y montañas.

domingo, 10 de agosto de 2008

A mi me agarra un paro... o_O Uh yo no tengo historias, solo me acuerdo cuando vivia en un departamento en otro barrio, q eran una serie de departamentitos pegados e iguales. Una vez se mudo gente nueva en uno de esos, y algunas noches se escuchaban ruidos y canticos... dicen q eran macumberos y hacian rituales, no q onda pero ahora de solo pensarlo me da impresion, y eso q en ese moemnto no le daba bola. Parecia de los mas normal la gente pero bue,sld

mira... a mi de chica me contaron q en mi barrio vive un viejo q se come a los nenes... yo bueno cuando era chica cruzaba de verda cuando pasaba pr la casa del viejo pero... ahora de grande... sigo cruzando :P ah tambien se dice q el viejo q vive a una cuadra (es dentista) mato a su esposa y la tiene enterrada en el jardin. cn ese viejo no cruzo de vereda porq me cae simpatico. tmb, cerca de la casa de mi novio hay una casa q es toooda transaparente (no jodo, se ve todo) y dicen q a la noche se ven cosas raras. saludos!

mira... a mi de chica me contaron q en mi barrio vive un viejo q se come a los nenes... yo bueno cuando era chica cruzaba de verda cuando pasaba pr la casa del viejo pero... ahora de grande... sigo cruzando :P ah tambien se dice q el viejo q vive a una cuadra (es dentista) mato a su esposa y la tiene enterrada en el jardin. cn ese viejo no cruzo de vereda porq me cae simpatico. tmb, cerca de la casa de mi novio hay una casa q es toooda transaparente (no jodo, se ve todo) y dicen q a la noche se ven cosas raras. saludos!

martes, 15 de julio de 2008

Nueve veces Veronica

Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Veronica. No seras el primero que se rie al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias decadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafio, han cargado con una maldicion terrible. Quien es Veronica? O mejor dicho: quien era? Se trataba de una chica de 14 años que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamas debe tomarse como un juego. Ella no siguio las reglas de los fantasmas, se burlo durante toda la invocacion y una silla que habia en la habitacion cobra vida y la golpea mortalmente en la cabeza. Sin embargo, Veronica aun no descansa en paz. Su espiritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla?, como le sucedia a ella en la vida real. Ana era una chica de la edad de Veronica que conocio la leyenda en su instituto. Sus amigos la picaron, diciendole que no se atrevia a decir 'Veronica' nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero vencio su terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una compañera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplia la prueba. Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvido enseguida. Menos Ana. Para ella la autentica pesadilla comenzo esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la desperto. No se trataba de un estrpito, sino de una especie de susurro indescifrable que oia cerca de la nuca, mientras sentia como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levanto y encendio la luz. Alli solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al dia siguiente, no se atrevio a contarselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entro al baño, hacia mucho frio (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubria el espejo. Ana lo limpio con la mano para comprobar horrorizada que tras ella habia una chica que no habia visto jamas, con una expresion de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvio a mirar, ya no habia nadie. Ana rio nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginacion, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvio hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase habiia permanecido escrita: 'Soy Veronica. No debiste invitarme a volver'. Ana no pudo soportarlo. Hoy pasa sus dias encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Veronica la sigue atormentando.

Los Fantasmas del Subte Varias historias circulan en torno a los subterráneos de la ciudad de Buenos Aires, que tienen como escenario principal las estaciones de la línea A, la primera de la red inaugurada en 1913, que actualmente une Plaza de Mayo con Primera Junta. Una de ellas cuenta que un antiguo operario de la estación Sáenz Peña concurrió a los sanitarios en horas de servicio y encontró en ellos a un hombre degollado sobre un charco de sangre. De inmediato el atribulado empleado dio el alerta al personal de seguridad de la estación, quien acudió rápidamente a inspeccionar el lugar, encontrando el sitio en perfectas condiciones y sin ningún rastro de violencia. El veredicto fue unánime: se trataba de una alucinación. Al día siguiente, volvió a repetirse la situación, aunque el protagonista fue esta vez otro empleado. Durante largo tiempo, muchos fueron los trabajadores que afirmaban haber visto al degollado en el baño de esa estación. Otra historia de aparecidos tiene como escenario el tramo comprendido entre las estaciones Alberti y Pasco, aunque su figura central esta vez es una extraña mujer en traje de novia. Cuentan los dichos que se trata del fantasma de una joven a la que su prometido abandonó ante el altar, circunstancia por la cual la muchacha habría salido intempestivamente de la iglesia y se habría arrojado a las vías del tren. Otra versión, más romántica aún, señala que la ceremonia del casamiento se realizó pero al tratarse de una unión concertada por los padres de los novios, la muchacha prefirió suicidarse al salir de la iglesia antes de contrariar su propia voluntad.

miércoles, 9 de julio de 2008

Bueno Taringueros acá les dejo algunas historias de nuestras ciudades. Son historias que fui recopilando por Internet y otros lugares. No se si serán ciertas pero vale la pena leerlas y después ponernos a pensar que tanta verdad existe en estas lineas... Saludos a todos ........y suerte.

El Accidente del Chofer Cuenta el relato que una noche en Rosario, Provincia de Santa Fe, frente al cementerio "El Salvador", un chofer de colectivo de la línea 114 iba conduciendo el vehículo medio dormido, luego de una jornada de intensa labor. De pronto, una chica se le atravesó en la calle, cruzando de manera imprudente. El hombre intentó clavar los frenos, pero fue inútil: la muchacha fue arrollada. Asustado por lo sucedido y presa de la desesperación, el conductor decidió huir. Luego de varios minutos de escape a toda velocidad y sin detenerse en las paradas establecidas, vio por el gran espejo retrovisor que la víctima estaba sentada en el ultimo asiento del colectivo, mirándolo fijamente y llorando.

Cuidado con lo que deseas (Prov. de Entre Rios) Últimamente a Maria todo le salía muy mal No tenía ningún éxito con los estudios, sus padres acababan de divorciarse y sus amigos le habían dejado de lado. Así que un día decidió suicidarse. Escribió una carta de despedida y eligió una soga para atársela al cuello. Empezó a temblar y le dio tanto miedo que al final decidió no hacerlo. Ese mismo día había tenido una discusión con su mejor amiga, y pensó: 'Ojalá fuera ella la que estuviera aquí en mi lugar, intentando quitarse la vida, y ojalá lo consiguiese'. Al día siguiente, cuando Maria entró en clase, se encontró a su amiga Noemí que, hecha un mar de lágrimas, le preguntó: '¿No te enteraste? Sandra se ahorco, dejo esto para vos. Era una carta. Ponía lo mismo que su carta de despedida, era idéntica, salvo en una cosa, al final decía: Gracias por tus pensamientos. Estuve a punto de tirar la toalla, como tú, pero tus palabras me dieron ánimo para hacerlo. Sé que llevarás la culpa toda tu vida de mi muerte y te dolerá hasta el aliento por haberme matado. Tus deseos se han cumplido. Deseaste que ojalá lo consiguiera y así lo he hecho. Hasta pronto, amiga mía. Pocos días después, Maria corrió la misma suerte, arrastrada por los pensamientos de su amiga,supo que la unica forma de callarlos era terminar con su vida. Algunos dicen que todavía se escuchan los llantos de desesperación de estas chicas y saben muy bien que son los de ellas, por una sensación de frío que corre por el cuello de todo aquel que las escuche. Un consejo: aprende a pensar por vos mismo...

El Diablo en El Espejo (Pro. de Córdoba) Esta historia ocurre en Villa Carlos Paz, y quien la cuenta afirma que le ocurrió al amigo de un primo suyo. Estábamos todos tomando unas cervezas en un bar de mi ciudad. estábamos entre risas y tomando lo normal, cuando apareció un flaco moreno, con vestimenta gótica, de unos 21 años, como nosotros. Pablo, uno de mis amigos que allí se encontraban, lo saludó, puesto que eran amigos. Se sentó con nosotros y hablamos durante unas horas. Al cabo de unas, más o menos, 3 horas, el tema de conversación pasó a ser historias de miedo, como que ya había anochecido y nos encontrábamos ahora en un descampado. Nos contábamos historias terroríficas y acabamos realmente asustados. Entonces Geronimo, el pibe gótico, dijo que conocía una forma de ver al Diablo. Lo escuchamos, la verdad, con la misma atención de cuando te cuentan un chiste. El procedimiento que hay que seguir es el siguiente: (Textualmente)"En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verlo tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cerra la puerta. Encendé 12 velas, al poder ser negras, y cuando quede poco para que sean las 12, cerras los ojos y te paras frente al espejo. Manténlos cerrados hasta que quede solo una campanada de las doce que debe sonar. En ese segundo verás al Diablo en el espejo" Todos nos lo tomamos en joda, pero David, otro amigo, dijo que lo haría sin problema. estábamos a 20 de Diciembre, así que en cuatro días lo haría, solo pedía que hubiese un testigo, y que sería en su casa. Ese testigo fui yo. 24 de Diciembre, las 23:55. Todo estaba preparado y nadie nos molestaría. Entró David solo, yo tengo mucho miedo a esas cosas. Se cerró la puerta y esperé sentado afuera. Las campanadas sonaron, y yo estaba al acecho de que alguien estuviese espiando para darme un susto, pero no pasó nada. Suspiré, aliviado, llamé a David. No contestó. Atemorizado, abrí la puerta de un golpe, y lo encontré en el suelo, agarrándose el corazón. Y en el aire se olía el inconfundible rastro del azufre. Llamé a la ambulancia y se lo llevaron al hospital. Le diagnosticaron un infarto al corazón a causa de un sobresalto, una crisis nerviosa. Yo no pude dormir durante meses, hasta que fui tratado por un psicólogo. Cuando por fin David se recuperó, me dijo a mí sus primeras palabras: "Lo vi. . . Tengo mucho miedo" Ahora ya conseguí dormir, pero David no es ya el mismo. Recuperó algo de su vitalidad, pero aún se le nota muy apagado, triste. Dicen que es porque el infarto lo deja a uno mal. No fue eso: fue lo que vio en el espejo. Y estará así hasta que se muera.

El próximo sos vos(Prov. de Buenos Aires) Aquella noche todo fue muy extraño. Estábamos en un descampado cerca de mi barrio. Hicimos una fogata y nos sentamos alrededor del fuego a charlar, cuando Marcelo nos propuso jugar al juego de la copa. Yo tenía un poco de miedo por todo lo que había escuchado sobre ella, pero, pensándolo fríamente, ¿por qué voy a tener miedo es solo un juego? Al final nos decidimos. Pusimos el tablero y todo, y empezamos a preguntar cosas. Sorprendentemente la copa se fue moviendo, y yo me quedé sin aliento. ¡Era increíble! De repente, la copa explotó. Aquello fue demasiado. Decidimos que ya era hora de que cada uno volviera a su casa. Aquella noche me desperté varias veces porque encontraba la luz del baño encendida. A la mañana siguiente le pregunté a mis viejos si ellos habían estado yendo al baño por la noche. Me contestaron que no. Pasé por alto ese incidente y no quise darle más importancia. De camino al instituto pasé por delante de un banco donde había un hombre sentado. Cuando avancé un poco más noté que ese mismo hombre me seguía. Iba vestido con gabardina negra y sombrero oscuro. No me daba buenas vibraciones, así que aceleré el paso. Él también lo hizo. Para no parecer paranoico opté por otra estrategia: me paré en seco, como si me fuera a atar los cordones de los zapatos, para ver qué hacía él... ... Se me acercó al oído, y en un susurro me dijo: no juegues con fantasmas cuando no sabes qué son. Me quedé de piedra. En cuanto pude, llamé a todos con los que estuve aquella noche y se lo conté. Quedamos otra vez en el descampado. Ninguno de nosotros habló porque no había nada que decir: habíamos jugado con fuego y nos habíamos quemado. De repente, un hombre emergió de la sombra. Llevaba un instrumento afilado en la mano. Se dirigía hacia nosotros. Salimos corriendo. Cada uno a su casa. Pero a Marcelo y a Silvia no los vimos más. Ahora, cuando miro sus fotos, siento como si me sonrieran y me dijeran: el próximo sos vos.

La Dama de la Vela Cuentan los habitantes de la ciudad de Corrientes que en el edificio de la Escuela Normal “Juan Pujol”, una antigua construcción señorial, suele verse por las noches a una bella joven, hermosamente vestida con un largo traje de encaje blanco y una capa de pana roja, recorriendo los pisos y escaleras de mármol con una vela encendida en la mano. Ante las primeras luces del alba, la misteriosa criatura se desvanece.

La Dama Vestida de Negro En San Gregorio, localidad cercana a Venado Tuerto, Provincia de Santa Fe, sus pobladores relatan que una mañana de cerrada llovizna, un abastecedor del frigorífico Maru de Rufino encontró en la ruta 14 a una mujer vestida de negro que hacía el tradicional gesto de autostop. La llevó hasta la ciudad y cuando la dama se bajó, tras agradecerle por haberla acercado hasta escasa media cuadra de su casa, le dijo su nombre: Nancy Núñez. Poco después, el hombre se enteró de que Nancy Núñez había fallecido un año y medio atrás en un extraño accidente, cuando la avioneta que piloteaba su marido había perdido una de sus ruedas impactando en el auto que ella conducía, lo que le había causado la muerte instantáneamente. El sorprendido abastecedor descubrió también que el lugar en donde había parado para levantar a la mujer, entre Cristophersen y San Gregorio, era exactamente el sitio donde había ocurrido la tragedia que poco antes había conmocionado a la localidad. Otros testimonios dan cuenta de la misma aparición, en la misma ruta, a la altura del lugar del accidente

La Dama Vestida de Blanco En distintas ciudades de la Argentina circula este relato, con algunas variantes mínimas, que tiene como protagonista a un joven que concurre a una fiesta, baile o lugar de diversión nocturno. Allí conoce a una bella muchacha de vestido blanco a la que invita a bailar y de la que se enamora instantáneamente. A cierta hora de la noche se ofrece a acompañarla hasta su casa y le presta su abrigo para protegerla del frío. Al día siguiente, el muchacho vuelve a la casa de la joven con intención de verla nuevamente y es atendido por los padres de ella, quienes con sorpresa y estupor le informan que la muchacha ha muerto uno o dos años antes. El enamorado no entra en razones, motivo por el cual los afligidos progenitores lo llevan hasta el cementerio con el propósito de que, al ver la tumba, el muchacho se convenza de la verdad de sus dichos. Al llegar a la tumba, la estupefacción estalla en los tres, al descubrir que sobre la lápida descansa el abrigo que el muchacho le había prestado a la joven la noche anterior

La Dama del Cementerio n caso parecido es aquél que cuenta que un hombre quedó encerrado en el cementerio al terminar el horario de visitas. Inquieto comenzó a dar vueltas por el lugar en busca del sereno para que le abriera la puerta. No lo encontró pero advirtió que frente a una tumba estaba una mujer de pie (según las variantes del relato, puede tratarse de una niña, una adolescente o una mujer adulta). El hombre se le acercó entonces y le contó su situación, alegrándose de ver a alguien más por allí. La mujer le respondió que a ella le había ocurrido lo mismo y que no se preocupara, ya que conocía un lugar desde donde podrían salir. Con la dama como guía, el sujeto la siguió entre las lápidas, hasta que ella se detuvo indicándole una de las paredes perimetrales del cementerio. Al comprobar que no había ninguna puerta, el hombre le preguntó cómo hacer para salir por ese lugar inaccesible. –Así le respondió la mujer mientras atravesaba el muro. Bueno ahora vamos a pasar a las que personalmente mas me gustan, las Leyendas de la Capital Federal

El Perro Extraño Cuentan en el barrio de La Boca, en la ciudad de Buenos Aires, que hace muchísimos años dos ancianos encontraron un perro abandonado. Sintieron lástima por el animalito que, pese a su aspecto extraño, los miraba con ojos de mucha ternura. Le dieron de comer y lo asearon, incorporándolo a la vida familiar. Cierta vez el perro presentó síntomas de decaimiento y lo llevaron al veterinario para que lo atendiese. El facultativo, tras revisarlo, no pudo encontrar las palabras adecuadas para decirles a los afligidos amos que lo que habían recogido no era un tierno ejemplar de raza canina sino una enorme rata.

Romeo y Julieta Criollos Cuenta la tradición que la aristocrática familia Anchorena vivía en el actual Palacio San Martín con más de 150 sirvientes. Hacia 1920 sus miembros decidieron construir la iglesia del Santísimo Sacramento como futuro sepulcro familiar. Quiso el destino que uno de los Anchorena se enamorara perdidamente de Corina Kavanagh, una joven de familia adinerada, aunque no patricia. El romance no tuvo la aprobación de los padres del muchacho y finalmente los novios tuvieron que separarse. Corina entonces pergeño una particular venganza, no de sangre, pero sí estética. Ordenó levantar en San Martín y Florida un edificio cuyo único requisito fue que le impidiera a la familia Anchorena la vista a la iglesia mencionada desde su soberbio palacio. Aún hoy pesa la “maldición” arquitectónica, ya que el edificio Kavanagh sigue obstaculizando la visión del templo católico.

El Vampiro de Flores Tiene como protagonista a Belek, un enano que llegó a Buenos Aires con el Circo de los Zares proveniente de la zona de los Cárpatos. Al igual que el conde Drácula, Belek fue expulsado luego de que Boris Loff, el dueño del circo, junto a dos testigos: la Mujer Barbuda y el Hombre Bala, lo encontraran prendido al cuello de una mona integrante de la trouppe circense. Pero el mito, apenas comienza aquí. El verdadero horror se desató cuando Belek se refugió en una casa abandonada del Bajo Flores y comenzaron a desaparecer misteriosamente todos los gatos del barrio. El relato cuenta que los vecinos protegieron sus casas con ristras de ajo mientras portaban crucifijos por las calles, por temor a ser atacados. Una noche de invierno, cerca de la estación Flores, los hombres del barrio lograron cazar al vampiro con una improvisada red, fabricada con la malla de un arco de fútbol, pero éste se les escapó furtivamente. Algunos aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sale de tanto en tanto a producir estragos entre los desprevenidos transeúnte

La que se Murió de Amor Este mito tiene raíces en la historia del país. Cuenta la tradición que cuando la joven Felicitas Guerrero se casó en 1862 con Martín de Álzaga, un hombre mayor y acaudalado, era una de las mujeres más bellas de la sociedad porteña. Al año siguiente de la boda y tras perder a su único hijo, Felicitas quedó viuda con apenas 26 años. A su hermosura sumaba el hecho de ser una de las fortunas más grandes de la Ciudad de Buenos Aires, lo que la convirtió en objeto de admiración y requerimiento de muchos pretendientes. Entre ellos estaba el celoso Enrique Ocampo, a quien la viuda rechazó sin miramientos. Quiso el destino que el enamorado descubriera que la causa de tal rechazo era la preferencia de Felicitas por el estanciero Samuel Sáenz Valiente. Enfermo de rabia, Ocampo mató a la muchacha con un disparo en la espalda y al instante se suicidó. Los Guerrero mandaron construir, en homenaje a su hija, una capilla ubicada en la calle Isabel La Católica, entre Brandsen y Pinzón. Los vecinos del lugar sostienen que cada 30 de enero, fecha de la muerte de Felicitas, aparece su fantasma con el torso ensangrentado, vagando errante durante toda la noche hasta el amanecer. Es frecuente, agregan, que muchas mujeres se encomienden a ella para encontrar un gran amor o para conservar el que ya tienen.

La Criatura Acechante Cuentan los vecinos de Ciudadela, Provincia de Buenos Aires, que cierta noche un colectivo de la –por entonces línea 237 pasaba en su habitual recorrido por la Avenida Alvear. Al llegar a la altura del Cementerio Israelita, uno de los pocos pasajeros que viajaban a esas horas, vio una nube blanca que provenía del camposanto y que se acercaba hacia el vehículo. Cuanto más se aproximaba, se definían y perfilaban nítidamente sus rasgos de mujer. Durante un breve lapso, la extraña criatura acompañó el paso del transporte, flotando a la par, hasta que finalmente se desvaneció ni bien el colectivo abandonó la zona del cementerio.

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